Radiofrecuencia para el tratamiento del dolor crónico
El tratamiento con radiofrecuencia para el dolor crónico es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza corriente eléctrica para modular o interrumpir las señales de dolor que determinados nervios envían al cerebro.
En la Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios de Burgos, esta técnica puede ser una opción para pacientes con dolor crónico cuando otros tratamientos, como la medicación o la fisioterapia, no han conseguido el alivio esperado.
¿Qué es la radiofrecuencia para el dolor?
La radiofrecuencia es una técnica utilizada en medicina del dolor que actúa sobre los nervios responsables de transmitir la señal dolorosa. Su objetivo es reducir la intensidad del dolor y mejorar la calidad de vida del paciente, sin necesidad de recurrir a una intervención quirúrgica convencional.
Tipos de radiofrecuencia
- Radiofrecuencia térmica o convencional: aplica calor, aproximadamente a 80 ºC, para tratar de forma selectiva el nervio que transmite el dolor. Esta técnica también se conoce como ablación por radiofrecuencia.
- Radiofrecuencia pulsada: emite ráfagas de energía que modulan el nervio sin destruirlo, manteniendo una temperatura baja, habitualmente por debajo de 42 ºC.
Aplicaciones comunes
Este tratamiento se utiliza habitualmente en las Unidades del Dolor para abordar diferentes tipos de dolor crónico:
- Columna: dolor lumbar, dolor cervical, rizólisis y determinados casos relacionados con hernias discales.
- Articulaciones: dolor asociado a artrosis en rodilla, cadera u hombro.
- Nervios: neuralgia del trigémino, ciática y neuromas.
- Dolor oncológico: puede ayudar a aliviar molestias derivadas de determinados procesos tumorales, siempre tras valoración médica individualizada.
Beneficios y expectativas del tratamiento
- Alivio prolongado: en muchos casos, la mejoría puede durar entre 6 y 18 meses, dependiendo del paciente, la zona tratada y la causa del dolor.
- Procedimiento mínimamente invasivo: no requiere cirugía abierta y habitualmente permite al paciente regresar a casa el mismo día.
- Recuperación rápida: al no ser un procedimiento quirúrgico convencional, la recuperación suele ser más sencilla.
- Efecto progresivo: en la radiofrecuencia pulsada, el alivio puede tardar entre 2 y 4 semanas en consolidarse.
¿Para quién puede estar indicada?
La radiofrecuencia puede estar indicada en pacientes con dolor crónico localizado, especialmente cuando el dolor afecta a la columna, las articulaciones o determinados nervios, y no se ha conseguido una mejoría suficiente con tratamientos conservadores.
Antes de realizar el procedimiento, el equipo médico de la Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios de Burgos valora cada caso de forma individual para determinar si esta técnica es adecuada para el paciente.
Preguntas frecuentes sobre la radiofrecuencia
¿Es una cirugía?
No. Es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza mediante una aguja especial y no requiere cirugía abierta.
¿Cuánto dura el alivio?
El efecto puede variar según cada paciente, pero en muchos casos el alivio puede mantenerse entre 6 y 18 meses.
¿Cuándo se notan los resultados?
En algunos pacientes la mejoría puede aparecer en pocos días. En la radiofrecuencia pulsada, el efecto puede tardar entre 2 y 4 semanas en consolidarse.
Solicite valoración en San Juan de Dios Burgos
Si sufre dolor crónico y los tratamientos habituales no han conseguido aliviar sus síntomas, puede solicitar una valoración en la Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios de Burgos. Nuestro equipo estudiará su caso para valorar si la radiofrecuencia puede ser una opción adecuada para usted.
