El centro médico burgalés ha extremado las medidas de seguridad para ofrecer la mejor atención con la mayor garantía para profesionales y pacientes. 

El Hospital San Juan de Dios de Burgos ha actualizado su plan de contingencia para recuperar paulatinamente la normalidad asistencial tras ver alterado su funcionamiento a consecuencia de la pandemia por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, si bien ha mantenido una actividad esencial conforme a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El documento elaborado por el comité de crisis del centro médico leonés ha previsto una desescalada en tres fases y ha fijado las condiciones de seguridad con las que se reanudarán las consultas externas, las pruebas diagnósticas, las cirugías o las sesiones de rehabilitación programadas.

Entre otras cuestiones, y tras retomar su actividad radiológica y quirúrgica, además de las intervenciones de carácter urgente o preferente, ya ha reanudado su asistencia privada, así como aquella ligada a compañías de seguros y mutuas de accidentes de trabajo, en un porcentaje del 50 por ciento.

El protocolo, que será de aplicación a todos los trabajadores del hospital, así como al resto de personas que accedan al mismo, sean profesionales, pacientes o acompañantes, contempla en una tercera fase de estabilización el 75 por ciento de su actividad ordinaria.

No obstante, en función de la evolución de la pandemia y las directrices de las autoridades sanitarias, ésta podrá verse incrementada sin perjuicio de adoptar las medidas preventivas correspondientes.

El plan prevé una serie de pautas generales como la desinfección de los espacios, materiales, equipos y herramientas, el uso estandarizado de mascarillas para trabajadores, usuarios y acompañantes cuando no sea posible mantener la distancia de seguridad de dos metros o adecuar las agendas de consultas y pruebas para evitar aglomeraciones.

Todo con el objetivo de proteger a pacientes y profesionales sanitarios de los riesgos de la infección por SARS-CoV-2, prestarles una atención de calidad, además de transmitirles la máxima seguridad y confianza.

En esta segunda fase, se ha establecido un máximo de pacientes por consulta preoperatoria y con el especialista, intercalando dos cerradas por cada una abierta, con el objetivo de reducir los contactos.

En el caso del Servicio de Radiodiagnóstico, los pacientes accederán al centro por Urgencias utilizando guantes y mascarilla quirúrgica. Una vez dentro serán reconducidos a su sala de espera en función de la prueba indicada.

Con respecto a la Rehabilitación, se requiere a los usuarios –a los que se les tomará la temperatura en la puerta- puntualidad extrema en la asistencia a las citas para no alterar la agenda marcada de acuerdo a los protocolos de seguridad.

El Hospital San Juan de Dios de Burgos, que ha establecido un nuevo circuito en el Área Quirúrgica con el objeto de evitar el contacto con pacientes confirmados o probables de Covid-19, recuerda que el lavado de manos con agua y jabón, o gel desinfectante, es la mejor medida para prevenir la infección.

En este sentido, ha puesto a disposición de todos sus pacientes y usuarios dispensadores de soluciones hidroalcohólicas en puntos visibles para mantener la higiene en todo momento.

Las medidas a seguir figurarán en carteles colocados en todos los servicios del centro y serán descargables en dispositivos móviles con un código QR, así como accesibles a través de la página web.

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