El doctor comenzará a pasar consulta en el centro médico burgalés este martes 26 de mayo.

El Hospital San Juan de Dios de Burgos ha incorporado a su cuadro médico al doctor Enrique Ruiz Pérez, un pionero de la Endocrinología en la provincia que, además, ha sido presidente y socio fundador de la sociedad castellano y leonesa de una rama de la medicina que se ocupa del estudio de la fisiología y patología del sistema endocrino, así como del metabolismo de las sustancias nutritivas y de las consecuencias patológicas derivadas de sus alteraciones.

Ruiz Pérez es especialista en nutrición hospitalaria, cirugía de reasignación de sexo y ablación (destrucción mediante calor) de nódulos tiroideo, una técnica que reduce el riesgo de disfonía a cero.

El experto, que empezará a pasar consulta en el centro médico burgalés este martes 26 de mayo, es –asimismo-  médico del club de baloncesto San Pablo Burgos (lo fue durante 20 años del Tizona) y, como tal, tiene en mente la puesta en marcha de una Unidad de Medicina Deportiva. “Es un proyecto que siempre ha estado ahí”, según confiesa.

Cuatro de cada diez pacientes vistos en consulta tienen una patología relacionada con la tiroides, una glándula pequeña en forma de mariposa que regula el metabolismo del cuerpo.

“El bocio es la enfermedad tiroidea más frecuente y no implica una alteración de la producción de hormonas como el hipotiroidismo y el hipertiroidismo”, explica Ruiz Pérez sin dejar pasar por alto que “el cáncer de tiroides ha aumentado de forma exponencial, pese a tener muy buen pronóstico”.

Por su parte, la diabetes afecta al cerca del 30 ciento de sus pacientes. Solo en España casi el 14 % de la población mayor de 18 años es diabética tipo 2 lo que se traduce en más de 5,3 millones de personas.

De ellas, el 43 % del total desconocían padecer una enfermedad crónica que está ligada a una serie de alteraciones crónicas que ponen en riesgo la calidad de vida y las capacidades físicas de quienes la sufren. Entre ellas, la retinopatía diabética, la nefropatía, la disfunción eréctil y el pie diabético.

El resto de pacientes acuden en busca de ayuda profesional por exceso de kilos y, en menor medida, por otro tipo de patologías endocrinas como el hirsutismo. “Los obesos son una población de riesgo clarísima frente a la infección por Covid-19, incluso más que los diabéticos, y con una afectación incluso más grave”, advierte Ruiz Pérez.

En cuanto a su abordaje, que debe ser “a largo plazo”, admite dificultades a la hora de conseguir resultados por su componente emocional. “Uno come más cuando se siente peor”, explica en relación al concepto de “la comida como refugio”.

También incide en su rol en la educación para la salud. Sobre todo, a la hora de desmontar bulos y mitos y dar consejos saludables. “Hay que distinguir la paja del grano a la hora de acudir a las fuentes información, porque los milagros no existen”, subraya.

De este modo, las dietas prescritas pasan necesariamente por un cambio en el que es clave motivar al paciente. Modificar los hábitos es fundamental para dejar de formar parte de la estadística del que se revela como uno de los mayores problemas de salud pública.

No en vano, según datos del Ministerio de Sanidad, en España el 54,5 por ciento de la población adulta presenta sobrepeso y casi el 17,43 por ciento obesidad.