Mañana, en el año declarado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el año de la Enfermería, se celebra el Día Internacional de la Enfermera en medio de la pandemia del coronavirus Covid-19 en la que estos profesionales están en primera línea de la atención.

 “Enfermería está prestando a los pacientes unos cuidados de calidad en unas circunstancias de mucho estrés, intentando a la vez protegerse a sí misma y al resto de compañeros sanitarios esforzándonos, además, en no llevar el virus a nuestras casas y a nuestras familias”, explica Belén Fernández, Directora de Enfermería del Hospital San Juan de Dios de León.

Mientras la OMS refleja que hacen falta al menos seis millones más de estos profesionales para atender las emergencias sanitarias globales, durante estos días la enfermería ha demostrado la necesidad y fuerza de su labor asistencial, así como la dedicación por los y las pacientes aunando técnica y humanidad. Y lo han hecho en un ambiente de gran presión.

Ratios adecuadas para satisfacer las necesidades de la sociedad.

“Los efectos de la pandemia que estamos viviendo nos ha hecho conscientes de nuestra vulnerabilidad y fragilidad y de que, para conseguir una atención sanitaria ágil, eficiente y de calidad, resulta imprescindible tener unas ratios adecuados para satisfacer las necesidades de la población”, explica la Directora de Enfermería.

Son esenciales en la detección y atención de las necesidades físicas, psíquicas y emocionales de los pacientes. Un trabajo a veces invisibilizado pero sin el cual el sistema sanitario no podría sostenerse.

Pero esta pandemia también está sirviendo “para empoderarnos en nuestro trabajo asistencial diario, en nuestra relación con los pacientes, en nuestra toma de decisiones, en el liderazgo y gestión de equipos y en nuestras relaciones con otros profesionales sanitarios y con los familiares de los pacientes”, añade Belén Fernández. 

Curar y cuidar.

Los profesionales de enfermería son los expertos en el ámbito del cuidado centro de la actividad enfermera y “seguiremos siendo la referencia para promover la cultura del cuidado, y el modelo en el que nos debemos fijar para cuidarnos y cuidar a los que lo necesitan”.

Y en esta pandemia se ha visibilizado aún más esta labor tan importante en el sistema de salud en la que “los profesionales sanitarios hemos sabido crear un clima humano y humanizado en una situación tan difícil para los pacientes y sus familiares en la que no se permite que los acompañen, además del trauma que supone no poder despedirse de un ser querido” comenta Belén Fernández.

El Hermano Amador Fernández, Superior Provincial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios – Provincia de Castilla, agradece a todas las enfermeras y enfermeros su trabajo.

“El año 2020 quedará, sin duda alguna, grabado en nuestra memoria personal y colectiva, señalando un antes y un después en nuestro devenir existencial y en la historia que juntos construimos. Nos encontramos todavía inmersos en el mayor reto sanitario al que ha tenido que enfrentarse nuestra sociedad occidental, en una situación totalmente inédita, que nos confronta –a veces de forma muy cruda– con nuestras fragilidades, y que hace que nuestro espacio de seguridad y confianza se quiebre. En estos meses intensos hemos tomado conciencia de forma mucho más clara, como sociedad y también desde la experiencia personal, del valor de quienes nos cuidan, de quienes velan por nuestra integridad y nuestra salud. En este contexto, todavía de incertidumbre y dolor para muchas personas, pero también de esperanza, celebramos el Día Internacional de la Enfermería, más conscientes que nunca de la importancia de una profesión esencial en nuestros sistemas de salud, que aporta atención altamente cualificada y extraordinaria calidad humana en cualquier situación de enfermedad o fragilidad.

En nombre de la Orden, de nuestra Provincia de Castilla, deseo enviar una cordial felicitación a las Enfermeras y los Enfermeros, agradeciendo su servicio, sus cuidados y cercanía, su liderazgo y fortaleza. Hemos visto en estas semanas pasadas como, junto a otros profesionales, ocupaban la primera línea en la atención, en condiciones muy difíciles en algunos casos, reflejando en sus rostros el cansancio y la tensión. Pero también hemos sido testigos de su decidida vocación de servicio, haciendo honor a los más nobles ideales de su profesión. Un ejemplo admirable, en el que el discurso es la propia vida, la entrega generosa, el gesto concreto de ayuda eficaz y de cercanía. Su respuesta a una situación extraordinaria como la que vivimos ha puesto en valor y ha dado más visibilidad a su cotidiano trabajo en nuestros Centros, que debe ser justamente reconocido y agradecido.

Junto a otras figuras señeras en la historia de la profesión, queremos traer a la memoria en esta jornada el ejemplo de San Juan de Dios, permanente fuente de inspiración para los Enfermeros y Enfermeras que trabajan en los Centros de la Orden Hospitalaria. Recibid en este día la más sincera felicitación y el más grande agradecimiento de cuantos formamos parte de la Familia de San Juan de Dios”.

#EsteVirusLoParamosUnidos